¡A ver si se afina en los titulares! Cuando dicen La Iglesia plantará cara al Gobierno... están lanzando humo sobre la "audiencia". Porque resulta que, muchísimos de los que votaron a este Gobierno y les parece bien que legisle para la ciudadanía en su propio ámbito laico y aconfesional, también somos Iglesia.
Y es, desde nuestra responsabilidad de ciudadanos creyentes y por fidelidad al credo católico, por lo que discernimos entre nuestras exigencias morales de fidelidad al Mensaje y Testimonio de Jesús, y nuestra responsabilidad ciudadana de respeto al colectivo político del que formamos parte. Jesús puso claridad a buen precio sobre la consideración teocrática de la política y la religión.
Deberían cuidar los "pastores y ayudantes" de no jugar a encender cerillas en el bosque de la convivencia, sobre todo cuando no está nada claro que así muestran la presencia de Jesús en los temas controvertidos del momento. Entre nuestras gentes, aún perdura el "olor a quemado" y cicatrices recordatorias de aquel tremendo incendio que arrasó la pacífica convivencia en nuestros pueblos y de la que no fue inocente el sector clerical y caciquil católico, al forzar con su partidismo a que muchos se vieran empujados a posiciones de rechazo a la Iglesia y confrontación mortal.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de noviembre de 2004