En su presentación en sociedad, La Creativa Jazz Latino Big Band, compuesta a partes iguales por músicos foráneos (cubanos) y aborígenes, llevó a efecto una lectura ortodoxa y veraz del jazz latino, que tan de moda está entre nosotros. Casi todos fueron números originales de Miguel Blanco y de Rivero y Martínez. Contaron con el respaldo del polifacético Alain Pérez, que tocó el bajo eléctrico, los timbales, cantó Mambo tequila, de Pérez Prado, y aún hubiera arramblado con algún otro instrumento, de haberle dejado. Fue terminar La Creativa y corriendo al Johnny a escuchar a Nnenna Freelon, prototipo de la nueva cantante de la vieja escuela. Descalza, vestido de color rojo sangre, una voz fresca y sensual. La Freelon no es cantante que se pierda en florituras ni pretenda otra cosa que cantar como se supone que debe cantar quien se dedica a este oficio. Eso sí, gusta de darle la vuelta a las cosas y convertir lo dulce en salado y a la inversa. A la balada -Boddy & soul- le da la forma de un reggae y una pieza como Them there eyes la transforma en algo casi siniestro. Cantó a Billie Holiday y Stevie Wonder y, entre una cosa y otra, nos hizo partícipes de sus preocupaciones planetarias.
La Creativa Jazz Latino Big Band / Nnenna Freelon
XXI Festival de Jazz de Madrid. Centro Cultural de la Villa y Colegio Mayor San Juan Evangelista. Madrid, 13 de noviembre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de noviembre de 2004