El distrito de Carabanchel cuenta con más de 250.000 habitantes pero no tiene ningún teatro, sólo dos salas de cine; no dispone de ninguna gran biblioteca pública, sólo cuenta con una piscina municipal cubierta; no tiene ningún hospital, aunque ahora dicen que nos van poner unas 160 camas; no hay museos, tiene tan sólo dos residencias de la tercera edad públicas; los colegios e institutos públicos acogen casi en solitario a la población inmigrante del distrito; la situación de los transportes, metro y autobús, es penosa...
Eso sí, el distrito de Carabanchel cuenta con cuatro centros de ejecución de medidas judiciales para menores; siete cementerios; dos tanatorios -uno de ellos privado construido en una zona de parque público-, una cárcel abandonada, y ahora también gracias a la concejal de Empleo y Servicios a la Ciudadanía, al parecer, un refugio para indigentes.
¿Éstos son los servicios adecuados para este distrito madrileño? ¿Con los impuestos tributados por estos 250.000 ciudadanos, la cosa no da para más?
Por cierto, en cualquier ciudad de España con la citada población la cosa sí da para más.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de noviembre de 2004