"Unos Juegos compactos, una villa olímpica y dos polos deportivos", ésa es la base del proyecto que presenta París para 2012, la mayor rival de Madrid en la carrera olímpica.
París quiere contar con dos grandes nudos: uno al norte, en torno al estadio de Francia, que sería olímpico, y otro al oeste, alrededor de Roland Garros. En el centro de ambos estaría la villa olímpica, lo que permitiría al 80% de los deportistas alcanzar su lugar de competición en un cuarto de hora, según los organizadores. El proyecto apuesta por una red de carriles en las principales vías reservados a la familia olímpica similares a los de los pasados Juegos de Atenas.
Los organizadores evitaron ayer en la presentación de su proyecto las protestas de los grupos ecologistas que se oponen a la construcción de una instalación junto a Roland Garros, que acogería las competiciones de judo y badminton, restaría espacio boscoso al pulmón de París, el bosque de Boulogne. "No hay ningún problema, incluso el partido Los Verdes ha aceptado las instalaciones. Utilizamos una hectárea del bosque y hemos previsto un sistema en el que plantaremos dos hectáreas de espacios verdes, con lo cual ganamos una hectárea de superficie boscosa gracias a los Juegos", explicaron los organizadores. El alcalde de París, Bertrand Delanoe, presidente de la candidatura, insistió en que su candidatura propone unos Juegos "populares, solidarios, ecológicos y éticos".
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Londres tiene problemas a causa de su proyecto de transportes. La ciudad no conseguirá terminar un anillo ferroviario que debería rodear la capital a tiempo para los Juegos Olímpicos de 2012. El alcalde de la ciudad, Ken Livingstone, se ha visto forzado a limitar el ambicioso proyecto ante la imposibilidad de poder concluirlo antes de una década como muy pronto y debido a la insuficiente financiación.
Nueva York se debilita a causa de sus dificultades para construir el estadio olímpico por las críticas vecinas. Y Moscú habla de los beneficios que los Juegos reportarían a la ciudad, 207,5 millones de euros, porque su proyecto es el más débil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de noviembre de 2004