Dentro de unos seis meses, en Portugal sólo se podrá fumar en la calle o en casa. El Gobierno aprobará a finales de mes una nueva ley que prohíbe fumar en los locales públicos, de trabajo y de ocio, incluyendo restaurantes, bares y discotecas. El documento, hecho público ayer por el Ministerio de Sanidad, sólo permite el consumo de tabaco en áreas reservadas en locales de trabajo cerrados y en residencias de ancianos, siempre que dispongan de ventilación. El texto destaca que la prohibición se extiende a los transportes públicos y a los comedores y cafeterías de escuelas y de empresas públicas y privadas. Portugal se suma así a otros países como Irlanda o Noruega, que han aprobado leyes muy restrictivas sobre el tabaco.
"Es necesario mejorar la protección de la salud de los no fumadores expuestos al humo pasivo", dice el preámbulo de la nueva ley. Según el Consejo de Prevención del Tabaquismo, el 70% de los portugueses que no fuman consumen tabaco de forma pasiva.
La nueva ley reitera la prohibición total de la publicidad de tabaco (vigente desde 1982) y veta también que campañas de prevención del tabaquismo sean patrocinadas o promovidas por empresas que comercialicen ese producto, porque "los intereses de estas empresas no son compatibles con el objetivo de proteger la salud de los ciudadanos".
Según estudios nacionales y europeos, Portugal es, con Suecia, el país de Europa donde menos se fuma (menos del 20% de la población). Una legislación antitabaco pionera, a inicios de los años ochenta del siglo pasado, permitida por la inexistencia de una fuerte industria tabacalera, parece haber sido clave para el bajo consumo de cigarrillos en Portugal.
La asociación portuguesa que representa a restaurantes, bares y discotecas dijo ayer no estar en contra de la ley, pero pidió al Gobierno que los dueños de estos locales no tengan que ser los responsables de su aplicación. Tabaqueira, que controla el mercado en Portugal, no quiso ayer comentar la nueva ley.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de noviembre de 2004