Más de 350 españoles residentes en Seattle, capital del Estado de Washington, escucharon ayer el saludo del rey Juan Carlos tras su llegada a esa ciudad estadounidense: "Para la Reina y para mí, éste es un momento particularmente grato e importante en nuestra visita a Seattle. Nos permite trasmitiros, junto con nuestro saludo personal, el afecto de España y el aliento de la Corona". En el acto, celebrado en un hotel de Seattle, don Juan Carlos hizo un breve discurso en el que animó a los presentes a "mantener viva vuestra identidad como españoles y a transmitirla a vuestros hijos, y a proseguir vuestra admirable tarea con la que contribuís a la proyección de la imagen de España en los Estados Unidos".
Seattle, cuna del progreso tecnológico del país, se ha convertido en opinión del Rey en uno de "los focos científicos e industriales de mayor relieve en EE UU". No en vano, prosiguió don Juan Carlos, a cuyo lado estaba doña Sofía, "nada tiene de extraño que muchos de vosotros hayáis acudido a residir y trabajar o estudiar en esta ciudad".
El Monarca hizo alusión a la "historia común" de EE UU y España, que, dijo, se "ha enriquecido con los años y encuentra hoy continuidad en nuevos proyectos e iniciativas".
Don Juan Carlos resaltó el hecho de que "grandes empresas nacidas y desarrolladas en Seattle han sabido apoyar importantes iniciativas de interés social que, a menudo, han contado con la colaboración de España, en terrenos como la cultura, la salud o la educación". En este sentido citó el Rey la muestra de arte y cultura española que bajo el título España en la época de los descubrimientos. 1492-1819 se exhibe en el Museo de Arte de Seattle, y que los Reyes visitarán hoy.
Don Juan Carlos y doña Sofía llegaron a Seattle el sábado por la noche procedentes de la Cumbre Iberoamericana de Costa Rica. Ayer, tras reunirse con la colonia española, partieron a un almuerzo privado con Bill Gates, presidente de Microsoft, con quien pasaron el resto del día. Permanecerán en Seattle hasta mañana martes, cuando viajarán a Tejas, donde el miércoles almorzarán en privado con el recién elegido presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en su rancho de Crawford. La Casa Blanca enmarcó ayer la visita real a Crawford dentro de su "política de acercamiento a lo aliados" y destacó la buena relación que Bush mantiene con el Rey.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de noviembre de 2004