La Guardia Civil detuvo ayer a un joven por la muerte de Mari Solernou, de 44 años y vecina de Olesa de Montserrat (Baix Llobregat), cuyo cadáver había sido hallado la madrugada del domingo al lunes pasado en el Parque Municipal de la población con el cráneo aplastado, probablemente con una piedra. Varios testigos aseguraron a los agentes haber visto al joven en compañía de la víctima en el parque y a la hora aproximada de su muerte, según Ràdio Barcelona, de la Cadena SER. El detenido, vecino de Olesa y conocido de la asesinada, negó su autoría.
Los agentes investigan aún las circunstancias del asesinato, mientras pierde fuerza la hipótesis inicial que apuntaba a una pelea por drogas, ya que la fallecida era una consumidora habitual. En cualquier caso, la Guardia Civil confía en resolver totalmente el caso en breve.
El cadáver fue encontrado a las 00.55 horas en la orilla de uno de los caminos más transitados del Parque Municipal, lo que apunta a que su homicida no hizo ningún esfuerzo por ocultar el cuerpo. Eso empujó a los agentes a sospechar desde el principio de un conocido. La cabeza tenía un fuerte traumatismo y, según un vecino, su ropa estaba totalmente rasgada, señal de que pudo haberse resistido a su agresor.
Juan, pareja de la fallecida y padre de su hija, explicó que ésta se había marchado durante la tarde del domingo "a por tabaco" en un bar cercano. Después de salir a buscarla, se quedó dormido en el sofá, hasta que la Guardia Civil le despertó para comunicarle la muerte de su pareja, con la que había vuelto a convivir después de estar muchos años separados.
La víctima, que trabajaba en la gestoría de su tío en Olesa, llevaba apenas "20 o 30 euros" el día que desapareció, según afirmó Juan. Hoy se practicará la autopsia en Barcelona. El juzgado ha decretado secreto de sumario.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 2004