Otro disco de José Mercé. Otro disco igual a los anteriores, o poco menos. El cantaor sigue explotando una línea productiva sin duda comercial, claramente fácil de llegar al público y que genera -dicen sus partidarios- adictos. Tengo mis dudas acerca de que todo sea tal como dicen. De este público que llenaba el teatro, ¿cuántos volverán a los discos de Mercé? Me temo que sólo los que ya estaban, o muy pocos más. Y eso que hizo para empezar sus cantes clásicos de siempre: soleares, fandangos, cantes a palo seco. Después ya se perdió por los vericuetos de este Confí de fuá, una canción por bulerías que no es ni chicha ni limoná. Pero que va a pegar fuerte, seguro. Y lo mismo podemos decir de las otras canciones del disco. Las alegrías, por ejemplo. Mercé saca a veces el tirititrán clásico, pero enseguida se pierde entre estribillos facilones que desvirtúan totalmente la condición flamenquísima del estilo. El cante se queda flotando en una tierra de nadie, sin asideros, y la voz del cantaor, que suena bien y tiene entereza para mejores causas, canta por cantar, sin decir nada. De este desconcierto se salva, quizás, su versión de Clandestinos, que hizo con buen sentido.
Confí de fuá
Cante: José Mercé. Toque: Moraíto Chico y grupo. Teatro Lope de Vega. Madrid, 22 de noviembre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 2004