La reforma urgente del Gobierno para cambiar el sistema de elección de los jueces del Tribunal Supremo y de los tribunales superiores de justicia de las comunidades autónomas se estrelló ayer con la ausencia de 18 diputados socialistas en la votación del Congreso, con lo que no fue posible alcanzar la mayoría absoluta que exige la aprobación de las leyes orgánicas: 176 votos. Sólo votaron a favor 169 parlamentarios. En la relación de los ausentes figura el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera y cuatro ministros.
MÁS INFORMACIÓN
El Gobierno socialista pretendía aprobar con urgencia la reforma para que los jueces del Supremo y de los tribunales superiores tuvieran que ser elegidos con una mayoría de tres quintos del pleno del Consejo General del Poder Judicial. Del lado contrario, el PP se oponía a alterar la actual situación, que fija el baremo de los nombramientos en la mayoría simple. Se suponía que iba a ser un pleno polémico, pero con resultado seguro. No fue así.
Faltaron 56 diputados, de ellos, 34 de los grupos que apoyaban la reforma. En la bancada socialista se contabilizaron 18 ausencias: seis miembros del Gobierno y otros 12 diputados, entre ellos el presidente de la Cámara, Manuel Marín, y la vicepresidenta primera, Carme Chacón.
Y tras el desconcierto, la polémica. El portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, se apresuró a anunciar que el proyecto volverá a ser sometido a votación en breves fechas, porque entiende que así lo permite el Reglamento del Congreso. El portavoz del PP, Eduardo Zaplana, le advirtió de que el primer partido de la oposición no lo permitirá. En su criterio, la pretendida reforma sólo tiene un camino posible, la devolución del texto al Ejecutivo.
Los diputados del PSOE que no justifiquen su ausencia serán sancionados con 120 euros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de noviembre de 2004