Persiste la nostalgia del sol veraniego en las playas de la Barceloneta aprovechando los últimos vestigios de un otoño especialmente benigno. En contraste, 3.000 pioneros del esquí han inaugurado este fin de semana la temporada 2004-05 en las instalaciones de Baqueira-Beret, la única estación del Pirineo leridano que ha podido abrir sus pistas (el 60%), y en La Molina (Ripollès), con alguna pista reforzada con nieve artificial. La falta generalizada de nieve en el resto de las estaciones, a pesar de las previsiones, no ha permitido dar el pistoletazo de salida de la temporada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de noviembre de 2004