El comisario de Economía de la Unión Europea (UE), Joaquín Almunia, confía en que el próximo mes de marzo se alcance el consenso necesario para la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), durante una conferencia pronunciada ayer en la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (Fride). Se trata de dotar de mayor flexibilidad al pacto que establece a los Estados miembros un límite del 3% en el déficit público y del 60% de la deuda emitida.
Dentro de las distintas opciones para quitar rigidez al pacto tal y como está concebido, Almunia descartó excluir que determinados gastos públicos quedasen fuera de este cómputo de déficit público, como los relacionados con la I+D (Investigación y Desarrollo), posibilidad que alguna vez se ha planteado en las reuniones de ministros de Economía de la UE. La reforma, según Almunia, supondrá relajar determinados plazos en circunstancias especiales, frente a aquellos que defienden establecer otros criterios en el cumplimiento del pacto.
Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha pedido a Estados Unidos que reduzca su déficit presupuestario y a los hogares americanos que aumenten su ahorro, en una respuesta por escrito a un diputado europeo. Trichet respondía en una carta fechada a 24 de noviembre a una pregunta por escrito de uno de los miembros de la comisión de asuntos económicos y monetarios del Parlamento Europeo. Sobre la tendencia alcista del euro, Trichet se limitó a señalar que un exceso de volatilidad y unos movimientos de tipos desordenados no son bienvenidos para el crecimiento económico.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de noviembre de 2004