Las calles de la capital ya están completamente cubiertas por las hojas de los árboles, que cumplen el ritual de cada otoño, como muestra la imagen tomada en el barrio de la Alameda de Osuna. Pero, como la lluvia también hizo ayer su aparición, muchos madrileños pisaban con cuidado el manto vegetal para evitar caídas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de diciembre de 2004