Cada vez que veo el ahínco del consejero Blasco defendiendo los campos de golf, se me van despejando las dudas que tenía sobre el transvase del Ebro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de diciembre de 2004
Cada vez que veo el ahínco del consejero Blasco defendiendo los campos de golf, se me van despejando las dudas que tenía sobre el transvase del Ebro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de diciembre de 2004