El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, negó ayer que los sectores industriales valencianos estén en crisis y afirmó que la izquierda hace al respecto un "discurso catastrofista" que puede ser un "lastre". El presidente respondía así por la mañana en las Cortes a una pregunta de Esquerra Unida-L'Entesa. Por la noche, apenas unos cientos de personas secundaron en Elche y en Elda las convocatorias del colectivo surgido tras la protesta en la que hubo ataques a naves de calzado de empresarios chinos. Mientras, los sindicatos preparan una manifestación para el día 15.
El portavoz de EU-L'Entesa, Joan Ribó pidió al presidente del Consell que afronte la realidad y ponga remedio a la "preocupante" situación de los sectores industriales, que, afirmó, "se están hundiendo" porque el modelo económico valenciano del PP está "totalmente agotado". En la réplica, Camps dijo: "La única catástrofe que tiene esta comunidad son discursos como el suyo. Sólo pido que los discursos catastrofistas de la izquierda no sean un lastre para la economía valenciana". Según el presidente, el modelo valenciano es "un gran modelo", no está agotado y está dando resultados.
Pero no lo ven así algunos sectores en Elche y Elda, que anoche volvieron a salir a la calle en demanda de soluciones para la crisis del sector del calzado, motor de la economía en ambas poblaciones. En Elche, unas 200 personas participaron en la manifestación convocada por el Movimiento por la Unidad del Pueblo (MUP). La protesta partió del polígono de Carrús -enclave industrial donde el 18 de septiembre una protesta acabó con la quema de dos almacenes de empresarios chinos- y concluyó frente al Ayuntamiento. Los manifestantes exigieron más ayudas públicas y medidas para erradicar el clandestinaje. En Elda también salieron apenas dos centenares de trabajadores, también a iniciativa del MUP, se concentraron en la plaza de Sagasta.
Por otro lado, el Consejo Económico y Local de Elche aprobó una partida de 600.000 euros para financiar el Pacto por el Empleo, cuya prioridad es recolocar a los operarios abocados al paro por la crisis industrial. Mientras, representantes de la Asociación Española de Componentes del Calzado se reunieron con empresarios chinos para "tranquilizarles" tras los incidentes del polígono Carrús.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de diciembre de 2004