El magistrado del juzgado de menores de Granada, Emilio Calatayud, conocido por sus sentencias ejemplarizantes, aseguró ayer que su equipo consigue sacar adelante a casi el 70% de los menores a los que aplica alguna de sus medidas. "Casi un 70% de menores no vuelven a cometer delitos", dijo.
Calatayud hizo estas declaraciones durante el curso de Especialización en Derecho de Menores que se imparte en el Colegio de Abogados de Valencia. En su intervención analizó la filosofía de la Ley del Menor, los conceptos de la reinserción y la aplicación de las distintas medidas que se contemplan.
Para el juez, "cuando un menor comete un delito, no lo comete sólo ante la víctima sino también ante la sociedad y si ésta le pone fácil el camino para cometerlo debe buscar los mecanismos para que el menor repare el daño que ha cometido". En opinión del magistrado, hay "otras alternativas a la privación de la libertad".
En cuanto a la Ley del Menor, Calatayud consideró que esta ofrece unas alternativas que hay que agotar y "si no funcionan podemos volver a tiempos pasados, ya que para encerrar siempre hay tiempo".
Calatayud aseguró que los centros de internamiento funcionan y sirven para la reinserción de muchos pero "otros chavales no necesariamente tienen que pagar por el delito que han cometido privados de libertad, como hay muchos presos que no deberían estar en prisión. No todo menor tiene que ser internado, ya que el sistema penitenciario español no es un modelo a seguir, sobre todo en el tema de la reinserción del preso", explicó.
Creer en la ley
Según el juez, hay muchas tareas socio-educativas que se pueden aplicar y no hace falta crear los recursos porque ya existen. "Siempre hay playas para limpiar, bosques para reforestar, limpiar las calles del botellón", añadió. Una de las soluciones es que exista "colaboración entre las distintas instituciones para que los chavales puedan realizar las distintas tareas que se les pueden encomendar".
Otro de los puntos importantes, en su opinión, es que los jueces y fiscales "se crean la ley" y el problema es que en España "el juez de menores sigue siendo el menor de los jueces y no dura en los destinos", manifestó.
Calatayud tampoco se olvidó de los políticos, que deben sensibilizarse con el tema porque no hay que olvidar que "los menores de hoy serán los adultos de mañana". Según el magistrado, en los temas de los menores, una de las soluciones pasa por enseñar a los niños que, "además de derechos, tienen deberes y obligaciones".
El juez de menores de Granada es conocido por citar sentencias reeducadoras como la de castigar a un pirata informático a impartir 100 horas de clases de manejo de ordenadores a niños o condenar a un joven que condujo de forma temeraria el coche de su madre sin carné de conducir a acompañar durante 100 horas a una patrulla de la Policía Local.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de diciembre de 2004