En el 10º congreso del PP de Almería celebrado ayer en Aguadulce (Roquetas de Mar) no hubo sorpresas ni siquiera en las ausencias. Todo salió según lo previsto: Gabriel Amat revalidó la presidencia al frente del partido con un 96,8% de apoyo de los compromisarios presentes. Amat tuvo ese respaldo de los que asistieron a votar, en total 818 personas, pero estaban citados 1.088 compromisarios, por lo que hubo una abstención del 27,2%. Casi dos tercios de los alcaldes populares de la provincia no asistieron al cónclave político con El Ejido a la cabeza, aunque si lo hicieron los municipios importantes como Adra, Albox, Almería, Cuevas, Roquetas o La Mojonera, entre otros.
De los 818 votos emitidos 792 apoyaron la candidatura de Amat, 23 fueron en blanco y tres fueron nulos. El equipo de Amat confirma el continuismo anunciado días atrás al reforzar las tesis defendidas por el aparato del partido, si bien el recién elegido presidente ha jugado la baza de "repartir" el poder.
La nueva dirección del PP se configura como la más numerosa de la historia, con 85 miembros ya que todos los alcaldes pertenecerán al comité ejecutivo provincial, con 11 vicesecretarías y con cinco vicepresidencias. El presidente del PP y alcalde de Roquetas de Mar ha querido contentar a todos.
Así, frente al deseo del ex presidente Luis Rogelio Rodríguez-Comendador de ejercer como único vicepresidente ha colocado en el mismo puesto al diputado Rafael Hernando, a la senadora María del Mar Agüero, al parlamentario Eugenio Gonzálvez y a la alcaldesa de Adra, Carmen Crespo. Lo más llamativo de la nueva dirección popular almeriense en que no contará con nadie del PP de El Ejido, municipio que es granero de votos de los populares en la provincia de Almería. Amat propondrá en el próximo comité ejecutivo a José Luis Aguilar como secretario general a la diputada provincial Carmen Navarro como vicesecretaria.
El protagonismo de José Añez, presidente de la Diputación que junto con el diputado Ángel Díaz cuenta con una suspensión cautelar de militancia del PP, fue absoluto pese a su ausencia. Primero por la falta de asistencia de varios ediles y militantes (alrededor de medio centenar entre los que se incluyen a todos los concejales de El Ejido) que le apoyan; y segundo porque ayer se seguía hablando de la Diputación almeriense -en la que gobierna Añez con sólo tres diputados afines- y las posibilidades de plantear una moción de censura. Amat insistió en que no descarta la presentación de una moción de censura contra Añez "para dar la estabilidad que merece una institución como la Diputación". Al respecto insistió en que el Grupo Popular en la Diputación lo integran en estos momentos los diez diputados que fueron apartados de sus responsabilidades por Añez. Amat relacionó la ausencias de algunos alcaldes con la "utilización" de la institución provincial para influir sobre éstos a la hora de "darle o no darle a un alcalde".
Pero fue el secretario general de Andalucía, Juan Ignacio Zoido, el que explicó su intento frustrado de negociar con el PSOE la gobernabilidad de la Diputación almeriense y acusó al PSOE y al presidente de la Junta, Manuel Chaves, de querer "chantajear" al PP sobre este asunto. "Nos exigió que transigiéramos en una serie de acuerdos que ellos llaman de regeneración y transparencia democrática que nosotros no podíamos aceptar", dijo en alusión al pacto sobre la Diputación.
La versión del PSOE es diametralmente opuesta. Fue el PP el que pidió garantías sobre el control de la Diputación a cambio de firmar el acuerdo, del que decían sólo "faltaba flecos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2004