Lleva dos días en el despacho que ha ocupado durante 13 años Julio Ruiz como secretario general de Comisiones Obreras en Andalucía, aunque para él no es un lugar extraño. En esa década larga, Francisco Carbonero (Villanueva de Córdoba, 1958) fue la mano derecha de Ruiz. Con esos antecedentes, no es raro que el nuevo máximo responsable del sindicato anuncie continuidad y se muestre orgulloso de la herencia. "Cuando empezamos el sindicato no se creía su identidad regional y teníamos 35.000 afiliados, ahora somos 175.000".
Pregunta. En el congreso celebrado la semana pasada, logró el 67% de los apoyos y que los críticos retirasen su candidatura a la secretaría regional.
Respuesta. En el congreso no hubo un proyecto alternativo al que presentó la mayoría sindical. Sin eso, presentar una candidatura tenía poco sentido. Desde la mayoría sindical, valoramos la retirada de [Rafael] Fernández Serra a la secretaría general. Si la minoría se compromete a respetar las decisiones tomadas en los órganos de dirección en un futuro inmediato le daremos espacios de gobierno.
"Las Administraciones tienen unos índices de precariedad que no son asumibles"
"La prevención de riesgos laborales es inversión, las empresas deben comprometerse"
P. ¿Qué espacios?
R. Alguna secretaría en la ejecutiva, representación en algunos organos en los que participamos... Eso será fruto de un proceso que espero se dé lo antes posible. De inmediato, en la próxima ejecutiva no será así, pero nuestra voluntad es que si el proceso marcha, sea así.
P. El principal reproche de los críticos era que el sindicato apenas recurre a medidas de presión frente a la Junta.
R. La diferencia fundamental que siempre ha habido entre mayoría y minoría de esta confederación comenzó por la apuesta de la mayoría de reforzar la autonomía del sindicato. Comisiones Obreras ha defendido, desde la mayoría actual, hacer propuestas para negociar. Y sólo cuando el diálogo falta es cuando el sindicato moviliza. La vocación del sindicato no es la movilización, es avanzar a través del diálogo y el acuerdo. Sólo usamos la presión cuando eso no ocurre.
P. Pero, ¿es posible una posición crítica con la Junta cuando se participa en órganos autonómicos?
R. Estamos convencidos de que la forma de cambiar cosas en las instituciones es participar dentro de ellas. Lo que no quita que cuando queremos otra cosa nos enfrentemos con la Administración o la patronal. Si algo le falta a la concertación en Andalucía es que los ciudadanos visualicen la importancia que ha tenido en generar una dinámica económica favorable y eso lleva la impronta de Comisiones.
P. ¿Por qué no se ha firmado ya el nuevo acuerdo de concertación con Junta y patronal?
R. Estamos en un proceso de negociación, siempre es complicado conjugar los intereses del Gobierno, de la patronal y los de los sindicatos. ¿Dónde están los mayores problemas? En las relaciones laborales, porque queremos que sean un instrumento de modernización para ayudar a la competitividad y a crear empleo.
P. ¿A qué hace referencia?
R. A la creación de empleo estable y seguro, básicamente. Y, luego, hay otra cuestión que para nosotros es muy importante: las políticas sociales. Nosotros apostamos muy firmemente por desarrollar una red de infraestructuras sociales con un reforzamiento importantísimo de las políticas de atención a las personas dependientes.
P. El objetivo del empleo estable es recurrente, pero las tasas de temporalidad en Andalucía siguen por encima del 90%.
R. Andalucía tiene una economia que tiene mucho de estacional, pero eso no debe significar que el empleo tenga que ser precario. Nuestra apuesta decidida es convertir un número importante de contratos eventuales en fijos-discontinuos. Eso es algo que vamos a exigir en la negociación colectiva con los empresarios. Las administraciones públicas, sorprendentemente, tienen unos índices de precariedad que no son asumibles. Vamos a exigir a la Administración que convierta esa precariedad en empleo estable. Y que eso se produzca también en los servicios que externaliza y en las empresas que trabajan para ella en obras de infraestructuras o construcción. Y reclamaremos a los empresarios más esfuerzos para reflotar la economía irregular, muy importante en Andalucía.
P. ¿Por qué los sindicatos tienen tan poca presencia entre los trabajadores inmigrantes?
R. Hasta ahora, quizá hemos tenido una política más asistencial, por nuestras oficinas han pasado miles de inmigrantes a los que hemos intentado arreglar problemas burocráticos. Pero tenemos que trabajar para que los trabajadores inmigrantes estén en las mismas condiciones que los trabajadores españoles. Los trabajadores inmigrantes, además, hacen su trabajo generalmente en las pymes, y el sindicato tiene una apuesta decidida por trabajar ahí, que es donde mayor precariedad hay. Una de las conclusiones de nuestro congreso es trabajar para que Comisiones Obreras sea referente de los trabajadores inmigrantes, igual que lo es de los españoles.
P. Otras cifras que no bajan son las de accidentes laborales. ¿Cuáles son sus propuestas?
R. Primero, la Junta tiene que cumplir con la puesta en marcha de medidas previstas. La prevención es inversión en medios, y los empresarios ahí tienen que tener más compromiso. Y la Administración debe ir más allá de la declaración pública permanente: tiene que dotar con medios y recursos humanos a la Inspección de Trabajo. El sindicato seguirá sensibilizando a los trabajadores para que tengan una cultura preventiva. Pero es muy difícil explicarle a un trabajador que tiene que exigir el cinturón de seguridad o el casco cuando, si exige mucho en prevención y le complica la vida al empresario, no vuelve a trabajar.
P. Ahora el mayor conflicto laboral es de los astilleros públicos, ¿ve alguna solución?
R. En el tema de Izar, el Gobierno ha estado lento y torpe, y eso ha llevado la crispación a los trabajadores. Por las últimas noticias que tenemos se va a dar un paso importantísimo que es que San Fernando va a seguir haciendo lo que hacía, es decir, construcción militar. Y luego, en el astillero de Sevilla hemos pedido primero más carga de trabajo, que algo se está logrando, y el día 13 hay negociaciones en Madrid. Dependiendo de la credibilidad y la solvencia de la propuesta, el sindicato la estudiará.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2004