Un total de 22 internos del Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de la Verneda, de nacionalidad chilena, ecuatoriana y colombiana, iniciaron ayer por la tarde una huelga de hambre para tratar de evitar su expulsión inminente del país, según informaron a Europa Press fuentes de la Asamblea para la Regularización sin Condiciones. Las mismas fuentes explicaron que los internos fueron "castigados" por su actitud con la retirada del derecho a recibir visitas, por lo que ningún miembro del colectivo pudo hablar con los huelguistas. Aunque fuentes del Cuerpo Nacional de Polícia aseguraron ayer por la tarde que no se tenía constancia de la huelga de hambre, diversas personas que ayer acudieron al centro a visitar a conocidos y familiares internos confirmaron que se había iniciado.
La novia de un interno chileno que no se sumó a la protesta para no perder el derecho a visitas explicó, tras hablar con el recluso, que los internos suramericanos decidieron ejercer esta medida de presión por temor a que se ejecute en breve su orden de expulsión, pues "últimamente están expulsando con más frecuencia de lo habitual a los internos latinoamericanos", explicó.
Otra persona que acudió a visitar a un conocido internado en el centro de la Verneda afirmó que éste le había informado de que "hay 22 personas en huelga de hambre ahí dentro para tratar de evitar su expulsión del país", a los que "los agentes han negado el derecho a visita" y "los intentan presionar para que no sigan la huelga de hambre".
Los inmigrantes pretenden denunciar también la "no asistencia de abogados" en el centro, ya que algunos de los que llevan más de una semana internos no han recibido todavía la visita de ningún letrado de oficio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2004