En el suelo, sobre una lona, los últimos éxitos discográficos: la banda sonora de la película Bridget Jones, sobreviviré; el Antes muerta que sencilla de la niña María Isabel, el último disco del trío Destiny Child... El senegalés Modoli Ndiage vende top manta a las puertas de la estación de Cercanías del barrio de Villaverde Alto, no muy lejos de la vivienda donde reside en alquiler junto a otros compatriotas.
Un ojo en las copias de CD y el otro por si aparece de repente la policía. "Desde que llegué a Madrid estoy sin papeles, es complicado conseguir así otro trabajo mejor", explica este senegalés de 22 años. Mientras habla, coloca la lona. La salida de un coche le obliga a mover todo el material hacia la izquierda. Lo tiene todo preparado por si aparece la policía y tiene que recoger a toda prisa y salir corriendo.
Modoli da pocos datos sobre su trabajo. Vende dos copias piratas por cinco euros. Asegura que están incluidas todas las canciones. Muchos días no vende absolutamente nada, y eso que está colocado en un lugar estratégico, por donde pasan miles de personas al día. "Ahora con el frío es mucho peor, se para muy poca gente a echar un vistazo y puedo volver a casa sin haber ganado ni un euro", explica.
¿De dónde saca la mercancía que vende? "Pues la compro por ahí, en el centro, en Sol, en Gran Vía. No robo, todo está bien, todo legal", se apresura a decir mientras enseña un abono transporte con su foto a modo de identificación. Si en Villaverde Alto no le va bien, Modoli se cambia de sitio, va por toda la capital buscando el mejor hueco.
Modoli llegó hace un año y cuatro meses y habla "regular" español. Cuenta que vino desde su ciudad natal, Dakar, en avión hasta Madrid. Pagó 5.000 euros a una mafia por su traslado. "Ahora que lo pienso, me salió demasiado caro", afirma, con un toque misterioso. "Por muy mal que esté aquí, siempre estaré mejor que en Senegal", asegura. De momento, no quiere regresar a África. "Quiero probar suerte en Madrid", concluye.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2004