Los Mossos d'Esquadra pusieron a disposición judicial al conductor de un autocar con 37 pasajeros a bordo, como presunto autor de un delito contra la seguridad del tráfico. El hombre, de 46 años y nacionalidad rumana, fue detenido en la autovía A-2, a la altura de Soses (Lleida), por conducir bajo los efectos del alcohol. Casi triplicaba la tasa permitida de 0'15 miligramos por litro de aire espirado.
A las 8.15, los mossos recibieron la llamada de un camionero alertando sobre la presencia de un autocar con matrícula de Rumania que circulaba zigzagueando por la A-2, en sentido Madrid, con el consiguiente peligro para el resto de usuarios. Los agentes apreciaron evidentes síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol cuando lo detuvieron.
En la primera prueba de alcoholemia, el conductor, Gheorge N., dio un resultado positivo de 0,40 miligramos por litro de aire espirado. En la segunda, de 0,37, casi dos veces y media superior a la máxima legal permitida.
El autocar cubría el trayecto Bucarest-Málaga con 37 pasajeros. El detenido se había puesto al volante en Barcelona.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de diciembre de 2004