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El euro cierra el año con una escalada del 7% frente al dólar

El euro ha encadenado en 2004 una vorágine de máximos históricos frente a la moneda estadounidense. Ayer, se preparó para cerrar el año por encima de la marca de 1,36 dólares. Cotizó a 1,3645 dólares, el enésimo récord que ha marcado la divisa europea este año. En un ejercicio marcado por los problemas del déficit comercial en EE UU, el dólar ha caído un 7% frente al euro. Puede ser un problema crónico: 2004 ha sido el tercer año consecutivo en el que el dólar ha perdido terreno en el mercado de divisas. La última vez que algo así ocurrió fue en 1987 y requirió una intervención concertada por las grandes potencias. De momento, no hay indicios de que pueda adoptarse una medida similar.

Desde que comenzó a batallar con la moneda estadounidense en el mercado de divisas en 1999, el euro acumula una revalorización de más del 17% y, desde su mínimo histórico, alcanzado en octubre de 2000, el avance es del 65%. A pesar de que el euro gana fuerza, los responsables de las economías de la UE se preocupan ante las consecuencias de esta revalorización. Las exportaciones son cada vez menos competitivas con un tipo de cambio en estas alturas. Al otro lado del Atlántico, sin embargo, todas las señales y las declaraciones indican que Washington se quedará de brazos cruzados ante el desplome de la moneda estadounidense.

El dólar sufrió los peores golpes a partir de la victoria de George Bush en las elecciones presidenciales de noviembre. Bajo el mandato de Bush, aseguran los analistas, los desequilibrios en las cuentas de EE UU se mantendrán. El peor desequilibrio es el déficit comercial, en torno al 6% del producto interior bruto (PIB). El presupuestario, 4,5% del PIB, también preocupa a los analistas. La ventaja para Washington de un dólar débil es que abarata las exportaciones y facilita un saldo positivo en su balanza de pagos.

Los analistas esperan también algún indicio de que el Banco Central Europeo (BCE) va a intervenir en el mercado para paliar la subida del euro. De momento, sin embargo, el BCE no ha dado ninguna señal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de diciembre de 2004