Este mes de enero se ha vuelto a destapar con subidas del 8% en el transporte público (al menos en la ciudad de Madrid), del 100% en el precio de las entradas al Museo del Prado (que no olvidemos es de todos los españoles) y, como suele ser habitual, los precios de la vivienda nueva han subido un 13%. Durante varios años he trabajado en una empresa que en el año 2001 me contrató por 12.000 euros brutos anuales y que, actualmente, contrata personal para ejercer las mismas funciones por 10.800 euros brutos al año.
Evidentemente esto supone, teniendo en cuenta la inflación de los últimos años, una pérdida de poder adquisitivo más que importante, acentuada con respecto a algunos bienes básicos como el transporte, la vivienda o la cultura. ¿Hasta cuándo vamos a seguir con la política de convergencia de precios con Europa? ¿Cuándo vamos a comenzar con políticas de convergencia de sueldos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de enero de 2005