Miles de musulmanes participaron ayer en el Polideportivo del Raval de Barcelona en la tradicional Fiesta del Cordero, que la comunidad islámica celebra cada año coincidiendo con la época de peregrinaje musulmán a La Meca. La Fiesta del Cordero, también conocida como fiesta del sacrificio (aid al-adhá), conmemora el episodio de la Biblia en el que Dios pide a Abraham que inmole a su único hijo, Isaac, para comprobar su fidelidad, y finalmente Abraham, siguiendo las órdenes de Dios, sacrifica a un cordero. Este episodio fue reproducido por Mahoma en el año 630 y desde entonces la comunidad musulmana celebra este ritual cada año como acto central del calendario islámico. La directora general de Asuntos Religiosos, Montserrat Coll, se sumó a la primera plegaria de la ceremonia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de enero de 2005