Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Análisis:

Sin tendencia

Los mercados de valores continúan sin definir una tendencia concreta, aunque el goteo aparece como un posible sustituto de los movimientos laterales, a juzgar por el comportamiento de los índices en esta semana.

En forma lenta pero constante, el Ibex 35 se ha anotado el tercer recorte semanal consecutivo al ceder en esta última sesión el 0,20%. La jornada estuvo, al igual que las anteriores, llena de alternativas que al final no cuajaron y dejaron a los inversores una sensación de debilidad que, sin lugar a dudas, va a dejar su huella en las próximas sesiones. El principal índice del mercado español se situaba al cierre por debajo de los 9.000 puntos, un nivel que no representa nada significativo a nivel técnico, pero que es capaz de poner nerviosos a muchos inversores. El índice general de la Bolsa de Madrid cedía ayer el 0,17% para cerrar en 959,02.

La contratación de esta sesión apenas superó a la del día anterior al quedar en 2.835,77 millones de euros, a pesar de que había vencimiento en el mercado de opciones y futuros, un evento que suele alterar el ritmo en el mercado de contado, pero que en esta ocasión pasó sin pena ni gloria al optar los inversores en estos productos por prolongar sus posiciones hasta el vencimiento siguiente. Las operaciones institucionales se redujeron hasta poco más de 500 millones de euros.

El mercado de valores español está consiguiendo aislarse de los acontecimientos que investiga la CNMV en torno al actual presidente del BBVA, aunque algunos operadores señalaban la actual debilidad de los valores bancarios como una consecuencia de los problemas a que hacen frente algunos de sus principales responsables. Aun así, el comportamiento de la Bolsa española apenas difiere del que observan los demás mercados europeos, que ayer también registraban altibajos mínimos. París subió el 0,31%, Francfort bajó el 0,16% y Londres ganaba el 0,05%, mientras que la Bolsa estadounidense continúa paralizada por la debilidad de la economía y cerró con una caída del 0,75%. La inesperada caída en la confianza de los consumidores en enero es el último problema a que ha tenido que hacer frente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de enero de 2005