A raíz de los tristes sucesos de Burgos aparecieron por televisión imágenes del centro hospitalario donde intentaban salvar a los heridos, centro hospitalario ¡¡General Yagüe!! No Príncipes de España, Ramón y Cajal, Miguel Servet o Santa Águeda de la Cruz Hermosa: ¡¡General Yagüe!!
Si consideramos que personajes de este tipo merecen ser recordados dando nombre a edificios públicos, son más fácil de entender las dificultades que encontramos para devolver legajos de papeles o para ser comprendidos en nuestro idioma minoritario. No nos hagan, de todos modos, mucho caso. Probablemente estemos perjudicados por los vapores salinos de la periferia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de febrero de 2005