La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, apoyó ayer el desarrollo de los parques eólicos marinos en España como una alternativa idónea para reducir el consumo de combustibles contaminantes. La posición de la ministra contrasta con el rechazo social en la comarca gaditana de la Janda, donde hasta tres empresas se han interesado por levantar instalaciones de este tipo.
Narbona explicó que España es un país "con un extraordinario potencial" para reducir el consumo de combustibles contaminantes, "que generan el cambio climático y perjudican la salud", y abogó por aprovechar sus recursos naturales para producir energía limpias. Por este motivo, cree que es necesario que se trabaje por conseguir "mucha más energía renovable" de la que se tiene actualmente. En este contexto, situó los parques eólicos marinos y afirmó que el Ministerio siempre respaldará y considerará prioritaria "cualquier energía limpia que no contamine".
Algunos de los proyectos más desarrollados para ubicar un parque eólico marino en España se encuentran en la provincia de Cádiz, concretamente en la costa de Trafalgar. Sin embargo, los ayuntamientos afectados, Barbate, Vejer y Conil, gobernados por PP, PSOE e IU, y los pescadores, entre otros colectivos, los rechazan por entender que perjudicaría sus intereses económicos y mermaría los recursos pesqueros.
Narbona realizó estas declaraciones tras firmar con la Junta de Andalucía y 18 ayuntamientos de la provincia de Cádiz un convenio para coordinar hasta 23 proyectos de abastecimiento de agua por una inversión total de 119,2 millones de euros que garanticen el suministro en una zona donde residen 900.000 personas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de febrero de 2005