La religión. El acuerdo es que no hay acuerdo. Los unos y los otros, incapaces de alcanzar puntos en común, han optado por dejar el asunto en manos del Gobierno y las autoridades religiosas. De esta forma, dice el texto, se evitarán "estériles enfrentamientos". Pero habrá de buscarse una fórmula que, en todo caso, "atienda la demanda de los padres al respecto", se lee en el texto. Se aboga por "conciliar concepciones e intereses contrapuestos mediante las correspondientes cesiones mutuas".
Así se ha dado por zanjado un asunto sobre el que no han sido capaces de ponerse de acuerdo durante años y que enfrenta especialmente a la doble red educativa, pública y concertada, así como a las dos confederaciones de padres de alumnos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de febrero de 2005