El Consejo Nacional del Agua aprobó ayer (con 49 votos a favor frente a 24 en contra, en su mayoría de los usuarios y regantes) la modificación de la Ley de Aguas para adaptarla a la directiva europea. Los representantes de las comunidades autónomas gobernadas por el PP lamentaron "que se haya roto" el consenso que existió en torno al Plan Hidrológico Nacional (PHN) y señalaron que éste proyecto contó en el Consejo Nacional del Agua con el respaldo del 86% de sus miembros, frente al 60% que han respaldado las modificaciones propuestas ayer.
El Consejo Nacional del Agua, máximo órgano consultivo del Gobierno en esta materia, reúne a representantes de los tres niveles de la administración, a grupos ecologistas, a usuarios y consumidores, así como a organizaciones sindicales y empresariales.
A favor del informe, que detalla las modificaciones de la ley de aguas española, votaron los representantes de la administración central, de las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE y los grupos ecologistas representados en este órgano consultivo.
En contra de las reformas, votaron todos los usuarios y regantes, así como los expertos que tienen representación en el Consejo Nacional del Agua a propuesta del Gobierno central, según informaron tras la votación varios de los miembros presentes en la misma, informa Efe. Entre las cinco abstenciones destacaron las de los representantes de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).
El texto aprobado propone medidas para mejorar el control de su consumo, por ejemplo a través de contadores en las confederaciones hidrográficas. El objetivo es agilizar los trámites para que estos mecanismos realicen un control "efectivo" desde el ámbito del sector público. El documento contempla además la exigencia de informes preceptivos de las confederaciones afectadas cuando aparezcan nuevas demandas de agua.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2005