Dos meses después de que un ecuatoriano sin papeles muriera en una obra municipal de Granada, otro inmigrante, en este caso argentino, falleció en la madrugada de ayer tras caer el lunes del andamio de un edificio de Maracena (Granada). Su hermano denunció las condiciones precarias de contratación y aseguró que "el patrón le retenía el pasaporte".
La empresa dijo ayer a sindicatos e Inspección de Trabajo que desconocía al fallecido y que el joven se acercó a la obra para pedir un empleo cayendo por el hueco del ascensor. Sin embargo los vecinos del inmueble donde se produjo el siniestro confirmaron que el joven trabajaba allí. "Yo lo veía pasar cada día cuando pasaba a por los bocadillos", dijo una vecina. "Estaban trabajando allí, porque entraban y salían y tenían el casco puesto", afirmó otra mujer.
Carlos Oscar Romero cayó desde la altura de un octavo piso. Ocurrió hacia las 17.30 del lunes, en el número 7 de la calle Camino de Albolote de Maracena, en el cinturón de la capital. El argentino, de 20 años, murió en la madrugada de ayer en el hospital de Traumatología de Granada. Su hermano autorizó la donación de todos sus órganos que se repartirán entre 20 personas, según el coordinador de trasplantes de Granada .
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de febrero de 2005