La céntrica plaza de la Marina de Málaga se hará peatonal, tendrá el tráfico soterrado y contará con una gran estación subterránea para líneas de metro e intercambiador de trenes de cercanías y autobuses. Si prosperan los planes del Ayuntamiento, la obra unirá la calle Larios con el puerto y creará un gran paseo que comunique el centro de la ciudad con el mar, con un coste estimado de 80 a 110 millones de euros.
"Será complicado y caro", advirtió el concejal de Urbanismo, Juan Ramón Casero, que aclaró que debido a su envergadura, que transformará por completo la mayor arteria de la ciudad, las obras tardarán en comenzar al menos un año y necesitarán el visto bueno de la Junta de Andalucía. El proyecto implicará a otras administraciones debido al alto coste. Casero se mostró cauto ante la que denominó como "una obra para toda la vida": "No caben improvisaciones", dijo en rueda de prensa.
La reacción política de la oposición fue favorable, y la secretaria provincial del PSOE, Marisa Bustinduy, recordó que su grupo ya lo había propuesto en campaña electoral, y aseguró que su formación "trabajará codo con codo para que el proyecto salga adelante". Con el soterramiento de la Plaza de la Marina, el Gobierno local del PP ha desechado la propuesta del arquitecto Jerónimo Junquera para construir una pasarela peatonal.
La céntrica Plaza de la Marina está situada junto al puerto, y actualmente cuenta con un aparcamiento subterráneo municipal, en el que se conservan dos murallas nazarís y el Museo de la Música Interactiva.
El concejal de Urbanismo anunció además que los propietarios de los edificios de más de 20 años tendrán que presentar un "certificado de salubridad" ante un registro municipal para demostrar el adecuado estado de los inmuebles. En caso contrario, el Ayuntamiento actuará de forma subsidiaria y los dueños pagarán tasas elevadas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de febrero de 2005