Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
OPINIÓN DEL LECTOR

Decepción

Palafrugell (Baix Empordà)

Es normal que en una democracia uno tenga decepciones políticas, pero no debería serlo que sean los políticos quienes decepcionen. Los que hemos dado nuestra confianza a los partidos progresistas hemos tenido que soportar muchas decepciones políticas cuando ha estado mandando un partido conservador, y mal que bien lo hemos ido superando. Ahora hemos visto en el Parlament cómo el presidente de la Generalitat desviaba la atención de su responsabilidad sobre el barrio del Carmel hacia un presuto cobro de comisiones por parte de CiU en la adjudicación de obras. Es un flaco favor a la estabilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de marzo de 2005