El primer ejercicio gestionado por el Gobierno socialista se ha cerrado con un déficit para el conjunto de las Administraciones públicas (Estado, Seguridad Social, comunidades y ayuntamientos) de 2.254 millones de euros, lo que representa un 0,28% del PIB. Esta cifra contrasta con el superávit del 0,32% alcanzado en 2003, aunque si no se hubiera regularizado deuda de Renfe por 5.459 millones, el saldo de 2004 habría sido positivo en 3.205 millones, el 0,40% del PIB.
Este déficit se produjo a pesar del superávit de la Seguridad Social del 1,02% de saldo positivo, hasta 8.155 millones de euros, gracias al aumento de las cotizaciones sociales. Las comunidades y los ayuntamientos cerraron 2004 con un déficit en conjunto del 0,04% del PIB. La deuda pública se situó en el 48,9% del PIB.
La buena marcha de la economía, la escalada de los precios de la vivienda, los altos beneficios de las empresas y los bajos tipos de interés están detrás de un resultado que el responsable del Ministerio de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, calificó ayer de "satisfactorio". Hay que añadir la moderación del gasto que siempre se produce con un cambio de Gobierno, y más cuando el relevo es también del signo político. Se percibe sobre todo en una ejecución de inversiones inferior a la prevista (13.979 millones de euros frente a 14.801 presupuestados) y una caída del 5,7% en las realizadas por el Estado.
En conjunto, el resultado es mejor de lo previsto en la última actualización del Programa de Estabilidad enviada a Bruselas a finales de 2004. Frente a un déficit para las administraciones públicas del 0,8% del PIB, el saldo ha sido inferior en medio punto. En el caso del Estado, se preveía un déficit del 1,8% del PIB y el balance final se ha quedado en el 1,27%.
En los resultados de caja (los ingresos y gastos cuando se realizan) el Estado obtuvo un superávit histórico de 527 millones, frente a un déficit de 4.132 millones el año anterior. El Estado recaudó 4.788 millones más de lo previsto (hasta 155.727 millones) y un 8,3% más que en 2003, gracias sobre todo al impuesto de sociedades (18,7% más), al IVA (9,7% más) y las tasas (25% más). Los pagos se elevaron a 114.743 millones, un 0,8% más que el año anterior y 2.517 millones menos de lo presupuestado. Bajaron los pagos por intereses (un 15,3% menos) y las inversiones (un 5,7% menos).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de marzo de 2005