Quizá tenga algo de razón Pilar Cáceres cuando en carta al director desde el Reino Unido (EL PAÍS de 28 de febrero) se indigna de que en mi artículo sobre la Universidad (del día 23 de febrero) ponga el acento más en las fallas de los alumnos que en las de los profesores, puesto que es obvio que una buena Universidad necesita que sean buenos tanto unos como otros. Ocurre, sin embargo, que hay datos objetivos: uno de cada tres estudiantes que llegan a la enseñanza superior en España nunca acaban la carrera. ¿Cuál es, por cierto, esa cifra en el Reino Unido? ¿Uno de cada diez? ¿Cuánto es el gasto por estudiante en las universidades británicas en comparación con las españolas? ¿Dos veces más? ¿Tres veces? ¿Quién cuantifica, además, el número de profesores que en España, lastrados por los "defectos del franquismo", están aquejados de "megalomanía" y empeñados en obligar a los alumnos a "memorizar contenidos de forma dogmática"?
Sin duda, profesores de esa laya, haberlos haylos, pero yo creo que son minoría. Me gustaría que quienes piensan lo contrario aporten datos u ofrezcan algún modo de poder comprobar lo que afirman.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de marzo de 2005