Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:LIBROS

Literatura de consumo

La novela de consumo sigue diversos géneros dependiendo de las modas. Y existe una tendencia en Bilbao a situar en la ciudad tramas más o menos verosímiles que acerquen al lector historias bien compuestas y que le hagan pasar un rato agradable . El nivel simbólico de estas trama propuestas puede resultar débil, desde diversos ángulos, pero no es ésa su finalidad principal.

El consumo literario, tan denostado pero tan necesario para crear y mantener lectores, se reafirma en estas novelas fundadas en las tramas. Javier Otaola en Brocheta de carne y J. Abásolo en Hollywood-Bilbao confiaron en las formas de la novela policíaca para situar en la Villa acciones ficticias o más atentas a la realidad que nos circundaba.

Alejandro J. Oviedo en El unicornio azul ha preferido una acción que mezcla el viejo género policíaco con una novela de claves y de sectas más o menos secretas, con un toque de misterio entreverado en una historia de amor.

Resulta normal que un editor escoja otra editorial distinta a la suya para dar a conocer lo que creo que es su primera novela en castellano, y en este relato se evidencia las ganas de crear las condiciones para una lectura ágil y fácil. La búsqueda de un libro que podría demostrar que Jesús sólo fue un líder revolucionario remite a una ficción que más vale que no se conozca en Eco, y las referencias a la posibilidad de encontrar la tumba de Cristo, escondida por los Templarios en la falda de un monte francés, recuerda a novelas de leyendas cátaras. Pero los protagonistas, Montero y Carla, quien lleva dibujado un unicornio, representan la pureza en un mundo caótico, representado en un espacio conocido.

Alejandro J. Oviedo: El unicornio azul. Hiria. San Sebastián, 2005, 236 páginas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de marzo de 2005