La vacunación de niños y adolescentes contra la gripe no está justificada porque carece de una base científica sólida. Esta es la conclusión de una revisión de los 25 estudios publicados hasta ahora sobre esta cuestión, que ha realizado el equipo de vacunas de la Colaboración Cochrane, una institución que es el principal referente mundial de la medicina basada en la evidencia, es decir, en pruebas científicas.
Los resultados de esta revisión, publicada en el último número de la revista The Lancet, desautorizan las recientes campañas de vacunación emprendidas en EE UU y Canadá. Las autoridades sanitarias de estos países tomaron la decisión de vacunar contra la gripe a los menores de 16 años, incluidos los niños de entre 6 y 24 meses.
El objetivo de la campaña de vacunación era reducir la extensión de la enfermedad, las consultas y hospitalizaciones, el contagio a familiares ancianos, las ausencias en el colegio y el absentismo laboral de los padres, la prescripción excesiva de antibióticos y otros problemas asociados a las epidemias de gripe.
Los estudios publicados muestran, a la luz del análisis de la Cochrane, que la vacuna de la gripe tiene una eficacia (reducción de casos demostrados por análisis de laboratorio) de entre el 65% y el 79% y una efectividad (reducción de casos sintomáticos en los niños) de sólo entre el 28% y el 38%, según el tipo de vacuna. Estos resultados no se consideran suficientes para justificar una campaña de vacunación masiva en la población infantil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de marzo de 2005