Si la policía local es la de proximidad, la crisis del Carmel lo ha demostrado como nunca a los agentes de la Guardia Urbana del distrito de Horta-Guinardó, cuyo intendente es Sergi Amposta. "Enseguida vimos que se trataba de ayudar a nuestros propios vecinos. Hay agentes con familiares afectados e incluso tenemos a una compañera desalojada, que todavía no ha vuelto a casa".
Amposta se felicita de "lo relativamente fácil" que ha resultado la coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad y emergencias. "Todo el mundo ha colaborado con muy buena disposición", en un dispositivo en el que, más que nunca, "los agentes han mostrado mucha sensibilidad de cara a los afectados, sobre todo al comienzo, en los momentos de mayor tensión". Con lo peor ya pasado, "ahora se trata de ir restableciendo y facilitando la normalidad".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de marzo de 2005