Tres de las nueve centrales nucleares que funcionan en España están paradas. Vandellós II (propiedad de Endesa e Iberdrola e instalada en Tarragona) tiene problemas de fugas en su sistema de agua "de servicios esenciales", según informó el Consejo de Seguridad Nuclear; Ascó I (propiedad de Endesa, también en Tarragona), tiene problemas de funcionamiento en un transformador mientras que Garoña, en Burgos (propiedad de Iberdrola y Endesa), tiene dificultades en el sistema de ventilación. La parada de las tres centrales, un tercio del parque de generación nuclear, dejó fuera de uso 3.000 megavatios de potencia eléctrica instalada, lo que representa un 38% de la energía nuclear en España.
Pese a la coincidencia de las paradas, el subdirector de instalaciones del Consejo de Seguridad Nuclear, Javier Zarzuela, aseguró en declaraciones a Efe que el parque nuclear español carece en estos momentos de riesgos "anómalos" o mayores a los niveles aceptables.
La parada de un tercio del parque nuclear coincide con las dificultades de suministro de gas que han provocado cortes en el servicio a grandes instalaciones industriales y eléctricas por parte de Enagas y que todavía están vigentes. Fuentes del sector eléctrico y de la Administración destacaban ayer que el sistema ha funcionado con normalidad debido a la bonanza del tiempo, que ha moderado el consumo eléctrico en los últimos días. Ayer, el máximo de demanda rondó los 34.000 megavatios, lejos de las marcas registradas en el mes de enero, cuando se superaron en hora punta los 43.000 megavatios de demanda.
En cualquier caso, los problemas en el parque nuclear, unidos a la falta de agua y a la escasez de gas, revelan una situación delicada en el sistema energético con vistas al próximo verano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de marzo de 2005