La dirección del PA confía en no tener que hacer valer su autoridad para culminar los cambios del grupo parlamentario, una vez que el ex líder Antonio Ortega deje por fin esta semana su escaño. Fiel a su estrategia de evitar a toda costa la pelea pública, el secretario general, Julián Álvarez, dará tiempo a José Calvo -actual portavoz y uno de los pilares del anterior equipo- para que tome la iniciativa y facilite su relevo por Pilar González, pese a que la ejecutiva ya tomó la decisión el pasado 11 de diciembre de designar para el cargo a la futura diputada.
Si Antonio Ortega formaliza la renuncia a su escaño esta semana ante la Mesa del Parlamento (que se reúne el miércoles) el cargo de presidente del grupo parlamentario desaparecerá con su marcha, y sólo quedará el puesto de portavoz, que ocupa José Calvo, pieza clave del equipo del ex secretario general y uno de sus principales valedores. Aunque la flamante ejecutiva andalucista acordó hace ya cuatro meses que la nueva cara del PA en el Parlamento sea la diputada que sustituya a Ortega, Pilar González, los planes de Julián Álvarez no pasan por forzar el proceso, según apuntan fuentes de la dirección.
El máximo dirigente andalucista es partidario de seguir adelante con su estrategia de evitar en lo posible los enfrentamientos internos públicos y confía en que el relevo de Calvo se produzca de una forma natural y sea fruto de la lógica política. "Lo normal es que si la cabeza del anterior equipo da un paso atrás para facilitar la labor de la nueva dirección, también lo haga quien ha sido su mano derecha en el Parlamento", señalaron las citadas fuentes. Álvarez da por hecho que el propio José Calvo tomará la iniciativa de poner su cargo a disposición de la ejecutiva, ya que ha sido la imagen en la Cámara de la etapa de Antonio Ortega.
La estructura del grupo andalucista es todavía fiel reflejo de la antigua mayoría: Ortega es el presidente, Calvo, el portavoz; Antonio Moreno, ex alcalde de San Fernando y otro de los pilares del ex líder, miembro de la Mesa; Miguel Romero, ex delegado de Turismo en Huelva y valor emergente del fallido equipo, viceportavoz; y, por último, Ildefonso Dell'Olmo, contrario al sector de Ortega, el único diputado de a pie.
La dirección andalucista considera ya un asunto urgente hacer visible en el Parlamento la renovación del PA, pues, a pesar de las rimbombantes declaraciones de Antonio Ortega proclamando su marcha al perder el congreso por amor al partido, han tenido que pasar casi cuatro meses -y muchas presiones bajo cuerda- para que por fin ponga fecha a su abandono. "Para designar a la nueva portavoz no podemos esperar otros cuatro meses", comenta un dirigente, quien apunta que si José Calvo no deja el cargo voluntariamente "habrá que pensar en otro procedimiento porque, desde luego, el grupo y sus recursos no van a estar bloqueados hasta el año que viene".
La futura diputada Pilar González es ahora mismo concejal del Ayuntamiento de Sevilla gracias también al corrimiento de la lista. Licenciada en Geografía e Historia, fue jefa del gabinete de José Hurtado cuando éste ocupó la cartera de Turismo y Deportes en la Junta. Con el salto de Ortega a este departamento a mitad de la legislatura pasada, Pilar González se vio obligada a dimitir de la consejería después del enfrentamiento que vivió la ejecutiva nacional y la organización de Sevilla precisamente por un asunto de listas. En aquel entonces Ortega decidió dejar su escaño y situar en su lugar a la quinta de la lista, pero la cuarta era Pilar González y se negó a ceder el puesto. Entró el tercero.
Por esta razón, González será la primera mujer diputada en la historia del PA, que ni siquiera cuando tuvo diez escaños (3º legislatura) incluyó nombres femeninos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de marzo de 2005