El fiscal pedirá hoy ocho años de cárcel para un vecino de Casariche (Sevilla) que violó a su esposa, de la que estaba en trámites de separación, y la agredió a patadas y puñetazos delante de una hija de 15 años. La violación ocurrió hacia las 13.30 del 15 de mayo de 2003, cuando la víctima, I. R. C. se encontraba sola en el domicilio de su padre, donde se había refugiado en compañía de sus hijos.
El acusado, F. R. L., de 40 años, amenazó a su esposa de muerte, la desnudó y la violó mientras la intimidaba con un cortauñas que tenía una navaja de cuatro centímetros de hoja. Cuando llegó al domicilio el padre de la víctima el acusado se marchó, pero sobre las 16.30 volvió a una cochera existente en las inmediaciones, donde estaba su esposa y su hija de 15 años. Según el fiscal, en ese momento el acusado comenzó a tocar los pechos a su esposa, le dio puñetazos en la cara, le tiró de los pelos y le dio patadas en el tórax, cara y piernas mientras la llamaba "puta". La mujer sufrió fractura de los huesos de la nariz y hematomas en la cara, ojos, mandíbula, brazos y muslos.
El fiscal imputa a F. R. L. un delito de agresión sexual y otro de lesiones. En ambos casos aprecia la agravante de parentesco. El juicio se celebra en la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla. El fiscal reclama, además, que el procesado indemnice a la víctima con 6.060 euros por las lesiones, secuelas y daño moral.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de marzo de 2005