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Los arquitectos discrepan sobre lo usual de realizar trabajos sin contrato para la administración pública

El Ayuntamiento de Málaga encargó en 2003 un proyecto de urbanización de los muelles del puerto que la ciudad va a recuperar sin que mediara ningún tipo de contrato, motivo por el que la oposición va a llevar el caso a los tribunales. El arquitecto Alfonso Moreno Peralta ha reconocido que recibió el encargo, por el que cobrará 200.000 euros, sólo de forma verbal, algo que según el concejal de Urbanismo, Juan Ramón Casero (PP) es habitual.

La mayoría de arquitectos consultados por EL PAÍS disienten de esta opinión, y recuerdan que existe una ley de contratos de las administraciones públicas que establece distintos procedimientos de obligado cumplimiento, y que todo lo más posibilita a las instituciones a no tener que convocar concurso público siempre que el trabajo encargado no supere los 30.000 euros.

El presidente del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, Carlos Hernández Pezzi, admite que lo que si puede ser habitual es que el encargo se pacte primero y que durante el proceso de elaboración del trabajo se formalice el contrato. "Pero desde luego que nunca se cobra sin contrato, además, si nadie te contrata estaríamos hablando de un autoencargo o algo similar", explica el arquitecto. Añade que en varias ocasiones la institución que preside ha litigado contra las administraciones públicas porque a veces se valen de empresas públicas para evitarse algunos trámites de procedimiento, y que ya existen sentencias que dejan claro que la ley rige para la administración y las sociedades de capital público sea cual sea su régimen de funcionamiento.

Según el arquitecto José Seguí, existe una "rigidez total" y resulta "absolutamente imposible" recibir encargos de la administración sin cumplimentar el procedimiento formal, además insiste en que los sistemas de fiscalización son cada vez más rigurosos. "A mi me vuelven loco con los trámites que hay que hacer para los contratos", reconoce con sorna el redactor del plan de ordenación de la Costa del Sol Occidental.

El arquitecto Salvador Moreno Peralta dice en cambio que sí es usual trabajar sin contrato, e incluso asegura entenderlo pues explica que hay ocasiones que por razones de urgencia o por las características de determinados trabajos no se puede esperar a cumplir los trámites, o porque no hay consignación presupuestaria. Recuerda por ejemplo que cuando redactaba el PGOU de Málaga de 1983 tuvo que parar los trabajos porque llegaba la feria y hubo que buscar terrenos y realizar el proyecto.

Otro arquitecto apunta una clave para explicar por qué pudo que no existiera contrato en el caso de los muelles del puerto, y es que el Ayuntamiento encargó un proyecto de urbanización de un suelo que no le pertenece porque es de la Autoridad Portuaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2005