Hay cierta confusión en lo que es la imagen de España en Estados Unidos. "Es uno de los nubarrones a despejar en nuestra estrategia", asegura Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España. "Es una imagen débil, confusa, lo mismo para el aceite que para el libro, y es algo que los poderes públicos deberían encargarse de reforzar", añade. Cree que la mejor manera de vender libros allí es mostrándose así: "Como un país de la vieja Europa con una cultura extraordinariamente mestiza".
Eso, más la mejora de la distribución, que apuntaba desde el ICEX su vicepresidente, Ángel Martín Aceves, son los inconvenientes más graves a salvar para que las editoriales españolas vayan haciéndose un hueco en el mercado de Estados Unidos. Pero hay algo más, según el estudio elaborado por el ICEX y la FGEE. "España, por su posición excéntrica, puede quedarse fuera del gran mercado hispano que se va a generar en EE UU debido a la dependencia comercial y política entre este país y América Latina por los acuerdos comerciales del NAFTA, el ALCA y otros bilaterales entre varios países", afirma el informe.
Pero pocas cosas más pueden asustar a un sector potente como el editorial español, compuesto de 700 empresas que dan empleo a 14.000 personas que produjeron 278 millones de libros en 2003 y alcanzaron 2.792 millones de euros de facturación, según el estudio. Con esas cifras, se enfrentan al que consideran el mercado con mayor potencial de crecimiento y rentabilidad para el libro español a medio plazo.
En Estados Unidos, el tamaño de negocio editorial en 2004 fue de 24.600 millones de dólares (18.952 millones de euros), y con una proyección para 2006 de 30.000 millones. De ellos, 350 millones fueron a parar a libros en español que salieron, principalmente, de editoriales latinoamericanas y estadounidenses. Estas últimas consiguieron 50 millones de la cifra en 2004.
El crecimiento es imparable. En la última década las exportaciones de libros en español a Estados Unidos se han incrementado en un 41% y han pasado de 14,3 millones de euros en 1994 a 20,4 en 2004. Las bellas artes y la literatura fueron las más exportadas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2005