El Alto Comisionado para la Atención a las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba, ha desvelado que fue él quien propuso al Gobierno el ascenso del militar golpista Ricardo Sáez de Ynestrillas, asesinado por ETA, y añade que tuvo que insistir hasta lograrlo porque existían "dudas" en el Ejecutivo. El alto comisionado explica, en una entrevista que publica la revista Tiempo, que insistió en el ascenso de Ynestrillas "porque existían dudas entre algunos miembros del Gobierno" aunque reconoce que, después de mantener una conversación con la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, se "alegra" de haberles convencido.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 18 de marzo un real decreto por el que ascendía, con carácter honorífico y a título póstumo, a 341 militares y guardias civiles fallecidos en atentado terrorista, entre ellos el de Sáenz de Ynestrillas de comandante a teniente coronel. Peces-Barba también responde a las críticas de los populares. En su opinión, ese partido "hizo una gran tarea" en la protección de las víctimas, "sobre todo con la Ley de Solidaridad", pero "no quiere que nadie que no sean ellos se ocupe de las víctimas", una circunstancia que, a su juicio, "ha generado el mal humor, la beligerancia y la hostilidad" con la que le han recibido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2005