El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, no pudo reprimir el llanto durante la misa oficiada en el Vaticano por el cardenal Ángelo Sodano, en la que se refirió a Juan Pablo II como "el Grande", calificativo que se da a los papas que han alcanzado la santidad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2005