En la publicidad de la obra de Peter Pan en el teatro Calderón se puede ver a Peter volando con los tres niños de la familia Darling, el enorme bosque de Nunca Jamás, la ciudad de Londres y la magnífica cara del Big Ben. El musical era sin músicos (la música era grabada). Tristemente, en el espectáculo los Darling quedan en el suelo, el bosque está reducido y el Big Ben no aparece. En fin, la publicidad engaña.
Dejo claro que el trabajo de los actores era excelente, especialmente los que interpretaban los Niños Perdidos. Creo que el teatro tiene suficientes dificultades sin engañar a sus fieles. Si no aparece en el escenario, no debería aparecer en la publicidad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2005