Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Internet y los móviles también rezan

El Vaticano anunció el fallecimiento del Papa con un mensaje SMS

La noche del sábado, pocos minutos después de la muerte del Papa, los periodistas registrados recibían un mensaje telefónico (SMS) del Vaticano advirtiéndoles de que tenían un correo electrónico urgente. En éste, firmado por Joaquín Navarro Valls, se informaba del fallecimiento del Pontífice y de que se habían puesto en marcha los mecanismos sucesorios. No era inédito que el Vaticano recurriera a los móviles. En 2003 suscribió un acuerdo con la telefónica TIM para remitir por SMS mensajes papales a los suscriptores del servicio y el año pasado lo hizo con otras operadoras, como Verizon.

Juan Pablo II vivió durante su papado la emergencia de las nuevas tecnologías de la comunicación y orientó a la Iglesia a no temerlas. Al contrario, a usarlas, a pesar del peligro de una "divinización" de Internet. Aprovechó la Red para divulgar sus homilías y ya en 1998 rezó el Ángelus en Internet. En más de una ocasión ha enviado saludos expresos a los internautas y en 2002 proclamó que Internet no puede reemplazar la profunda experiencia de Dios, litúrgica y sacramental, "pero es una ayuda para el encuentro de la comunidad con Cristo". Bajo su mandato, el Vaticano propuso a san Isidoro de Sevilla como patrono de los ordenadores e Internet por su saber enciclopédico y abrió una votación digital, que fue desfavorable al candidato.

El Papa dictó un protocolo para el cónclave que prohíbe el uso de tecnologías para comunicarse

No es extraño, pues, que la comunidad católica también haya acudido a Internet y el móvil para avisarse y encontrarse tras la muerte del Pontífice. En Madrid, desde el viernes circulaba un mensaje de correo electrónico que emplazaba a los vecinos a acudir a la plaza de Colón cuando se produjera el fallecimiento. Un SMS, con el "pásalo" de rigor, recordaba que fue en este lugar donde el Papa dio su adiós a los españoles en la visita a Madrid. Un sitio español -conelpapa.com- nacido en vigilias de este viaje de 2003 para enviar mensajes a Juan Pablo II acogía ayer, como miles de otros sitios en la Red, un foro de condolencia. Ya en 2003 esta página hacía una consideración teológico-técnica sobre la mensajería electrónica: "Quizás el Santo Padre no haya tenido ocasión de leerlos todos materialmente (...), pero tenemos la seguridad de que, mediante la comunión de los santos, todos esos mensajes dirigidos a su vicario en esta tierra han llegado siempre al corazón de Cristo".

En Italia, los papaboys, que llamaban a Juan Pablo II "papá", habían utilizado la misma mensajería para reunirse y rezar el rosario en la plaza vaticana el viernes. Otro tanto sucedía en distintas ciudades del mundo. El sábado, la web oficial de la Santa Sede tuvo problemas, colapsada por las peticiones de los internautas. En su cabecera figuraba un aviso claro: "Sede vacante".

Precisamente el procedimiento de elección del nuevo Papa fue modificado por Juan Pablo II por varios motivos. Uno de ellos contempla un dato inexistente en 1978, cuando él fue elegido: las nuevas facilidades para comunicarse, desde los móviles a Internet. En su Universi Dominici Greguis se detalla que los cardenales electores, "deben abstenerse de mantener correspondencia epistolar, telefónica o por otros medios de comunicación con personas ajenas al ámbito del desarrollo de la misma elección".

El protocolo incluye un juramento de los participantes que les compromete a abstenerse de "hacer uso de cualquier instrumento de grabación, audición o visión". El firmante asume que una infracción en este punto "comportaría para mí aquellas penas espirituales y canónicas que el futuro sumo Pontífice determine". En cualquier caso, la primera noticia que tendrá el mundo de que hay un nuevo Papa no será a través de un aviso digital. Será una fumata blanca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2005