En Japón, donde hay gran demanda de viviendas, buscan inquilino para una casa insólita. Le tienen que gustar las alturas. La extraña solicitud es de la Agencia de Meteorología nipona, que desea conseguir ocupantes para una casa en la cima de Monte Fuji, la cumbre más alta de Japón y lugar sagrado del sintoísmo. Hasta septiembre, cuenta la BBC, el edificio lo ocupaban los meteorólogos, pero su labor fue reemplazada por satélites y equipos electrónicos y ha quedado vacío. Dice el portavoz de la agencia, Naoyuki Hasegawa, que ofrece estupendas vistas de las estrellas y será demolida si no se consiguen inquilinos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de abril de 2005