Los 16.022 andorranos con derecho a voto están llamados hoy a las urnas en unas elecciones en las que, por primera vez, la izquierda puede desplazar a los conservadores del Gobierno del país pirenaico. Si se produjera el triunfo de Jaume Bartomeu, candidato socialdemócrata, el principado acometería una serie de transformaciones entre las que destacan una reforma fiscal y la reducción a 15 años del tiempo necesario para acceder a la nacionalidad andorrana.
Los liberales, actualmente en el poder, presentan a Albert Pintat, miembro de una familia "con pedigrí", según sus propias palabras, que propone la modernización de Andorra. "La economía andorrana basada en la construcción, la actividad inmobiliaria, el turismo, la nieve y las finanzas ya no puede crecer más en cantidad, y debe hacerlo en calidad y con sostenibilidad", sostiene Pintat. En su opinión, esto "comportaría una reforma profunda de la ley de sociedades, de la manera de hacer economía, con la creación de una ley de contabilidad pública, un plan contable, que permita el control de las empresas que llegan, que deberán trabajar en sectores nuevos".
Bartomeu, por el contrario, sostiene que su partido defiende para Andorra "unas situaciones que en Europa ni la derecha discute". Se define como progresista y propone "un acuerdo de asociación con la Unión Europea", que cree "que aportará muchos beneficios a Andorra, reforzando más sus relaciones actuales", paralelo a "una reforma tributaria seria, que debe pasar por un impuesto sobre los beneficios de la actividad empresarial".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de abril de 2005