Los planes de continuidad del negocio, con los que las empresas pueden seguir prestando sus servicios tras una interrupción debida a alguna incidencia, han cobrado protagonismo tras el incendio del edificio Windsor en Madrid. Según el barómetro, un 62,9% de los encuestados no dispone actualmente de un plan de este tipo que asegure la continuidad del negocio, concentrándose el porcentaje más alto en las empresas que facturan entre 30 y 60 millones de euros.
Como paso previo a la realización de un plan de continuidad, es necesario revisar la realización de copias de seguridad de datos, software y configuraciones base. Las copias de seguridad permiten reconstruir la imagen anterior al desastre y deben cumplir ciertos requisitos mínimos, como estar almacenadas en lugar diferente al centro de proceso de datos y probar su efectividad periódicamente. Pues bien, sólo un 0,3% de las empresas encuestadas aseguran no realizar estas copias, pero, sin embargo, el 20% no las almacena en un lugar distinto y sólo el 21,3% dice estar completamente seguro del correcto funcionamiento de las mismas.
Más de la mitad de las empresas, un 51,1%, no tiene pevisto un lugar donde comenzar a restablecer sus operaciones
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El 40,5% de los encuestados asegura no haber establecido ningún tipo de medidas de protección contra contingencias en alguna de las áreas de su negocio, y sólo un 32,2% dice haber inventariado las obligaciones legales y los registros vitales para la empresa.
Equipos de emergencia
Más de la mitad de las empresas, un 51,1%, no tienen previsto un lugar donde comenzar a restablecer sus operaciones después de una contingencia grave, y sólo un 53,4% tiene diseñado un equipo de emergencia para este tipo de situaciones. Cuando existen, están compuestos fundamentalmente por el director de recursos humanos (59,2%), la dirección de la compañía (68,3%), el director de sistemas de información y, aunque sólo en el 40,8% de los casos, el departamento de comunicación.
El 55,5% de las empresas que tienen un plan de continuidad no lo prueba periódicamente. Sólo el 24,4% lo hace anualmente; el 11,8% lo realiza con una periodicidad superior a un año, y el 8,3%, cada seis meses.
Un plan de continuidad de negocio debe contener una serie de procedimientos que tengan como objetivo reducir las consecuencias de un desastre de la instalación a respaldar, suministrar guías de actuación y procedimientos predefinidos y flexibles para su empleo en la reanudación de los procesos. Un 58,9% contesta que sí dispone de procedimientos de actuación. Sin embargo, menos de la mitad de las empresas tiene procedimientos de primera alerta, de evaluación de daños, de activación del plan o alternativos a los procesos de negocio, logísticos o tecnológicos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de abril de 2005