La Orquesta Sinfónica de Bilbao ofreció ayer dos conciertos en el Palacio Euskalduna de Bilbao dirigidos a familias y centros escolares, respectivamente. Unas 2.500 personas disfrutaron con Pulcinella, de Igor Stravinsky, en una iniciativa que pretende enseñar a los más pequeños a amar la música clásica. Los músicos, como se aprecia en la imagen, también llevaron a sus familiares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de abril de 2005