Leemos con alegría y a la vez con estupor que por fin lo que durante años la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia iba denunciando a los distintos representantes municipales sobre el estado de las aguas de nuestras playas y cuya contestación era que no se podía hacer mucho, así pues, ahora se va a resolver en el 2007, gracias a la Copa América.
Si, durante años hemos venido denunciando que nuestras playas eran un vertedero y una mala imagen para el turismo y por supuesto para la salud de los vecinos/as que usaban ese frente marítimo que posee nuestra ciudad para disfrutar del ocio, tiempo libre y merecidas vacaciones.
La imagen que nos encontrábamos hace ya mucho tiempo era un agua no muy clara con elementos flotantes, como sandías, cebollas, algas, heces flotadoras, etcétera que hacían del baño bastante un acto acompañado, nada solitario.
Además, nos encontrábamos con hermosas medusas y algún que otro animalito, una urticaria insoportable.
Ya saliendo a la orilla nos pringábamos con el chapapote valenciano alquitrán, que tenias que quitarte frotando con aceite para despegarte ese pringue que nos invadía procedente de la limpieza de los barcos próximos a la costa.
Ha tenido que ser que los barcos de esa Copa del América 2007, quien pusiera a mas de uno manos a la obra, para que en el señalado año las aguas sean claras; para que las acequias y los barcos no viertan todo tipo de residuos a nuestras playas con el fin de evitar que se afecten a esos grandes barcos, cuando desde hace tiempo llevan asustando a turistas y vecinos/as de la ciudad, que han tenido que durante años compartir sus baños vacacionales con toda esa inmundicia.
Bienvenida esa Copa del América 2007 que hará que por fin, quienes no podamos ir al Caribe, podamos disfrutar de esas playas que desde tiempos remotos son fuente de inspiración y disfrute de los valencianos, a pesar de sus elementos anónimos flotantes no identificados..
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de mayo de 2005